Cuando un día cualquiera de da lo mismo que mes, un medico te comunica no que tienes cáncer, sino que tu HIJO tiene cáncer, el mundo se detiene, es en ese momento cuando sientes que se rompe el alma. Una vez que logras volver a respirar lo primero que te asalta a la mente es la incredulidad, y acto seguido … por qué no me ha pasado a mi, harías lo que fuera por cambiar al protagonista de la historia. Y después de mucho gritar, y llorar …te detienes y piensas… por favor que haya un tratamiento adecuado, que viva…

Empieza una etapa densa de contención interior que hace que todavía te rompas mas, pero tan inmensamente le quieres que haces cualquier cosa para que tu hijo en ese momento no sienta dramatismo, sino naturalidad, hay que trasmitirle que está enfermo pero que recibirá su tratamiento, y que con el tiempo se pondrá bien.

Pero ese momento no llega,……porque no hay cura. Y piensas, cómo es posible que en el S.XXI donde se ha llegado a Marte, y en un país del primer mundo, un niño muera porque realmente no hay cura, porque la ciencia aún no ha llegado; se necesita mucho dinero para pagar los muchos proyectos que existen de investigación.

Sé SOLIDARIO, DONA, porque quizá necesites a la Ciencia en un futuro.

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