Mi experiencia trabajando con niños…

Hoy, aquí y ahora reflexionando sobre mi experiencia trabajando con niños me he dado cuenta que podría resumirlo en una palabra: PRIVILEGIO.

Privilegio es escuchar, acompañar, jugar, mirar desde otra perspectiva, desde la suya…la de los peques y no tan peques con los que he tenido el privilegio de compartir retazos de vida.

Aprendo tanto, aprendo el presente, aprendo la ilusión, la magia, aprendo de los guiños, su luz, su rapidez en pasar de una emoción a otra, de la fantasía a la dura realidad y esa capacidad de adornarla de forma eficaz. Esa capacidad que les brinda la inocencia, el desconocimiento y cuando intuyen, cuando se acercan a la realidad… aprendo a respetar ritmos, altos y bajos, idas y venidas…porque afrontar la pérdida es tan doloroso que lo que realmente les serena es el saberse queridos, acompañados y valorados.

Aprendo desde el privilegio y la responsabilidad del acompañamiento a respetar el baile con la vida que cada uno con sus seres queridos baila, aportando de forma discreta presencia y palabra pero sobretodo ESCUCHA.

Carola del Rincón, psicologa de la unidad de cuidados paliativos pediátricos hospinal Niño Jesús de Madrid

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