Candela tu ya no estas, pero siento que te he conocido, porque tu sensibilidad con la pintura y la expresión de tus sentimientos a través de ella me han presentado a Candela. Por ello creo haberte conocido. También te he conocido porque siento lo que tu sentiste durante tu enfermedad ya que podido he sentirlo a través de otros niños y niñas que he conocido.

Sé que me estarás escuchando en algún lugar y tu y otras como tu me llaman cada día a investigar en estas enfermedades que no sabemos porque nos atacan, y no sabemos curarlas siempre, aunque algunas veces lo logramos. Tu y otras como tu me animan a buscar soluciones. Sabemos que es difícil, pero si no lo intentamos será imposible encontrar la solución.

Investigar estas enfermedades, no es fácil pues el cáncer es inteligente y engaña a nuestro organismo. Por ello debemos de trabajar como lo hacen los buenos detectives, buscando pistas que nos lleven al asesino que nos arrebata a personas como tú. Pero la vida es sabia hay personas, quizás como yo, que llevamos muchos, muchos años en esta vida, y nuestro impacto en las personas es relativamente poco. Pero hay otras como tu que te han bastado unos pocos años, yo diría muy pocos, para dejar una huella que se transmitirá de generación en generación. Gracias Candela, porque, aunque no te conocí personalmente se que te conozco.

Como sabes yo dirijo una Fundación que se llama Azierta, fíjate que nombre tenemos. Queremos acertar en todo lo que hacemos. Y entre otras cosas buscamos, deseamos, soñamos, el poder acertar con nuestra dedicación a enfermedades como la que tú tuviste. Y como lo hacemos, pues muy sencillo, buscamos entre todos los científicos las buenas ideas que tienen, y como necesitan dinero para ganar la batalla contra las enfermedades, buscamos aquellas personas y/o compañías que lo tienen, y así invertir en el desarrollo de las buenas ideas que los hombres y mujeres que se dedican a la ciencia. Normalmente, estas personas que tienen dinero para invertir tienen su negocio y con ello facilitan, si tienen éxito, el que niños y niñas como tu puedan curarse. Y así hacer que mucha gente y familias puedan beneficiarse de estos hallazgos científicos. En resumen, yo me dedico a que el trabajo de la ciencia soportado por los dineros de los negocios pueda llegar a los ciudadanos. ¿Que te parece Candela?

Nada es imposible de conseguir, teniendo la fuerza que tú y otros como tú nos dais, por ello tu corto tiempo en esta vida, está dando unos frutos inmensos. Espero que cuando mis fuerzas decaigan, que decaerán, yo pueda mirar allí donde tú estas ahora y pueda seguir con esta misión. De ello estoy seguro porque has dejado unos excelentes embajadores como son tu familia, Y en especial tu madre que hablándome de ti ha hecho que yo pueda hoy tener fuerzas renovadas. Por ello, ella te representara en un grupo de personas que me van a ayudar a cumplir la misión de nuestra fundación. Gracias Candela por dejar estos embajadores. Te escribiré contándote como van nuestros progresos.

D.Eduardo Ródenas de la Rocha ( oncólogo )

Presidente de la Fundación Azierta

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